El AC Milan es el gigante del fútbol italiano. Sólo el Real Madrid ha mejorado sus siete Copas de Europa y a finales de los años ochenta entraron en una era de dominio de los clubes europeos que pocos han igualado, ni antes ni después.
Con la adquisición de Silvio Berlusconi en 1986 y la visión de gerente de Arigo Sacchi, el Milán, construyó un equipo casi imparable en torno a tres internacionales holandeses. El delantero Marco van Basten fue el primero en llegar al estadio de San Siro en 1987, con Frank Rijkaard y Ruud Gullit un año después. Si añadimos a los tres, la defensa movilizada por el legendario Franco Baressi tendremos el verdadero gran equipo. Ellos ganaron tres Copas de Europa y cuatro Scudettos en una época de éxitos sin precendente.
El personal puede haber cambiado en el Milan, pero su éxito ha continuado en los últimos años, agregando además dos Copas de Europa y tres títulos más de liga. Donde las estrellas holandesas han dejado huella, guiando el camino, jugadores como Zvonimir Boban, George Weah, Marcel Desailly, Andrea Pirlo y Kaká lo han seguido.
El Milan es un club donde la lealtad es un valor por encima de todo y donde prestan el mayor tributo posible a una exestrella. La camiseta número seis ha sido retirada en honor de Franco Baresi. Uno de los mayores defensores de todos los tiempos, Baresi pasó toda su carrera con los rossoneri, haciendo 532 apariciones.
Es pronto para saberlo, pero el número tres seguirá el mismo camino, cuando Paolo Maldini decida poner fin a su larga e ilustre carrera. Maldini hizo su debut con el club a la edad de 16 años. Con más de 650 apariciones desde entonces, nadie ha jugado más con el AC Milán, o en la Serie A en general, que él. Otro hombre de club. La única posibilidad de que el número tres volviera a las camisetas en ese caso, sería, si uno de los hijos de Maldini se uniera al club. Teniendo en cuenta que el padre de Paolo, Cesare también fue capitán del Milan, hay muchas posibilidades de que eso ocurra.