Conocida por no desarrollar su potencial en el fútbol mundial, España parece que finalmente ha estallado tras su sorprendente victoria en la Eurocopa 2008, aclamada universalmente como una victoria para el buen fútbol. España abrió su camino hacia la gloria en Austria y Suiza gracias a una defensa tenaz, un mediocampo hábil, y asociación mortal para el adversario, los delanteros Fernando Torres y David Villa.
El único misterio es por qué este éxito ha tardado tanto en llegar. Su única otra única victoria importante en un torneo fue en el Campeonato de Europa de 1964. Para un país bendecido con algunos de los mejores futbolistas del mundo y presumiendo tal vez de la Liga nacional más importente, se tenía la creencia de que el equipo nacional era siempre insignificante en el plano internacional.
El triunfo de España en 1964 llegó en tierra natal, ya que derrotó a la URSS en la final frente a 90.000 personas en el Bernabéu. La ventaja de jugar en casa no siempre ha sido sinónimo de buena suerte ya que, posiblemente, la mayor decepción llegó también en España, en la Copa del Mundo de 1982. Un estelar equipo español no cumplió con las expectativas que pesaban sobre sus hombros y después de pasar la primera fase de grupos, salió de la competición en la segunda.
Desde entonces, España nunca lograba pasar de los cuartos de final en un torneo internacional importante, hasta la Eurocopa 2008. Incluso salió en la fase de grupos de la Copa del Mundo en 1998, habiendo sido nombrada como una de las selecciones favoritas en el pre-torneo.
Con una historia tan decepcionante, la emoción que acogió la victoria de España sobre Alemania en la final de la Eurocopa 2008 era comprensible. Los fans de todo el país se congregaron en plazas y lugares públicos para celebrar el fin de 44 años de sequía, por cortesía de Luis Aragonés y su equipo.
El triunfo de España se basa en un núcleo de jóvenes jugadores como David Villa, Fernando Torres y Cesc Fábregas, todos con poco más de veinte años, están liderando el camino para una generación de futbolistas que podría dominar el fútbol europeo, e incluso mundial, en los próximos años.