El Tottenham Hotspur es el animador del fútbol Inglés. Ha habido muchas batallas entre el estilo y la esencia de un equipo durante la larga historia del club, pero el estilo siempre ha triunfado con los aficionados de los Spurs, que esperan ser entretenidos por su equipo por encima de todo.
Eso no quiere decir que el club no haya disfrutado de su cuota de éxito. Nada más lejos de la realidad, los Spurs fueron el primer equipo británico en ganar un trofeo europeo importante, el primer equipo en ganar la Liga y la Copa, haciendo doblete, en el siglo XX.
Su reputación sobre jugar el balón de la manera correcta comenzó con el equipo de Arthur Rowe (“empuje y rapidez”) a principio de los años cincuenta: mover el balón rápidamente de jugador a jugador, el movimiento fluido en el equipo ganó el título de Primera División por primera vez en su historia en 1951. Entre las estrellas de aquel equipo se encontraban Alf Ramsey, el hombre que llevaría a Inglaterra a la gloria de la Copa Mundial en 1966 y Bill Nicholson, que llegó a ser el mejor entrenador del Tottenham Hotspur.
Nicholson se hizo cargo del club en 1958 y en los 16 años que estuvo levantó 8 trofeos, entre ellos la Liga y la Copa FA, haciend doblete en 1961, la Recopa de Europa en 1963 y la Copa de la UEFA en 1972. Los Tottenham Spurs volvieron a encontrar el éxito en los años ochenta con un equipo basado en el talento de Glenn Hoddle, ganando dos Copas de Inglaterra y la Copa de la UEFA, bajo las órdenes de Keith Burkinshaw.
El éxito ha sido más difícil de conseguir para los aficionados de los Spurs últimamente, pero se han mantenido en sus asientos por ver a algunos de los mejores jugadores del fútbol inglés: Paul Gascoigne, Teddy Sheringham, Jurgen Klinsmann, David Ginola y Dimitar Berbatov. Sólo por ellos ya ha valido la pena el precio de la entrada en el White Hart Lane.